Canto recto, inglete o redoblado en porcelánico y cómo cambia el acabado de una encimera

El diseño de una encimera de porcelánico no solo se decide por estética, también teniendo en cuenta los detalles que, sobre el papel, pueden parecer secundarios. El canto es uno de ellos. Es el punto en el que termina la superficie y comienza el frente de la pieza y, dependiendo de cómo se resuelva, puede mostrar el espesor del porcelánico o generar una mayor sensación de volumen.

Por eso, cuando se proyecta una encimera, elegir el acabado del borde forma parte del diseño. PLAKA trabaja tres posibilidades —canto recto, canto inglete y canto redoblado—, cada una con una resolución diferente.

Canto recto y un perfil más directo

El canto recto mantiene el borde recto o pulido. Es una solución en la que el perfil de la encimera se presenta de una manera sencilla, sin buscar aumentar visualmente su grosor.

Precisamente por eso, el espesor de la placa adquiere aquí especial relevancia. PLAKA trabaja porcelánico en 6, 12 y 20 mm, aunque cada grosor responde a aplicaciones diferentes. Los 6 mm se destinan a revestimientos o soluciones ligeras; los 12 mm, a encimeras estándar de cocina, baño o zonas de servicio; y los 20 mm están recomendados para barras, encimeras, mostradores o superficies de mayor impacto visual o funcional.

Así, incluso manteniendo un canto recto, el grosor permite ajustar la presencia que tendrá la encimera dentro del conjunto.

El canto a inglete permite trabajar el volumen de la encimera

En una encimera de porcelánico con canto a inglete, el borde se remata con un faldón que permite aumentar visualmente el grosor de la superficie. De este modo, se consigue un efecto de pieza maciza y un acabado continuo, sin juntas visibles.

Esta solución permite jugar con las proporciones de la encimera más allá del espesor de la propia placa. El canto adquiere así mayor presencia y puede formar parte del diseño de islas, barras, penínsulas o encimeras en las que interesa potenciar visualmente el volumen de la pieza.

El canto redoblado incorpora porcelánico en la parte inferior

El canto redoblado se caracteriza por incorporar una tercera pieza de porcelánico en la parte inferior. Esta pieza oculta la trasera y permite mantener un acabado limpio y continuo desde diferentes ángulos.

Es una terminación especialmente interesante en diseños donde el canto tiene una presencia destacada y puede contemplarse desde distintas posiciones. De esta manera, el trabajo del porcelánico no se concentra únicamente en la superficie y el frente, sino que se extiende también a la terminación inferior.

En definitiva, sea como sea, recto, inglete y redoblado ofrecen distintas maneras de terminar una encimera de porcelánico. Por eso, el canto no debería quedar relegado a una decisión final, una vez escogida la superficie, sino plantearse teniendo en cuenta el grosor y el resultado previsto para el conjunto.

En PLAKA realizamos el corte, mecanizado, ensamblado y acabado de las encimeras dentro de sus instalaciones destinadas al tratamiento y elaboración de placas porcelánicas. Esto permite abordar también el acabado del canto como parte de la fabricación de cada encimera y adaptarlo a las características concretas del proyecto.

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